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Begoña Soler: La buena fe


 

Begoña Soler estudió Inglés y Comunicación en el Baruch College e interpretación en la Escuela de Uta Hagen, HB Studio, ambos en Mahattan (NY) donde vivió durante siete años.

A su vuelta a España se formó en Dirección Cinematográfica y Guión en la Escuela de Cine de Valencia (Nucine) donde tiene la suerte de trabajar como docente en la actualidad.

Ha escrito y dirigido varios cortometrajes por los que he obtenido diversos premios, dos de ellos a la mejor interpretación de sus protagonistas (“La Lista de la Compra” 2005 y “Sopa Fría” 2009).

En 2012 estrenó “Dos+1” que obtuvo el Premio del Público al Mejor Corto Valenciano en el Festival de Radiocity.

Ahora está de promoción de su último cortometraje “La Buena Fe”, un proyecto tan apasionante como complicado que está siendo un verdadero reto para todos. Así explicaban el proyecto en Verkani:

“La idea de La Buena Fe surgió visitando a nuestra abuela en el hospital hace unos meses. Al llegar nos encontramos con un mostrador vacío y un ala que parecía deshabitada. No podíamos dejar de preguntarnos ¿qué pasaría si una persona viniera aquí sola con una emergencia?

Al final nos atendió un enfermero con la cara desencajada del estrés, que nos explicó que estaban totalmente desbordados de trabajo y bajo mínimos de personal.

Desde entonces no hemos dejado de escuchar historias parecidas. Situaciones que nos parecen injustas tanto para el paciente como para los sanitarios y que contadas puntualmente pueden parecer algo anecdótico y no lo que realmente son: «el reflejo de una realidad consistente que además empeora cada día». Por eso hemos querido recoger estas historias y concentrar toda la desesperación y la impotencia que nos transmiten en una sola, la de Marisa”.

   

¿Cómo nace “La buena fe”?

La idea original es de mi hermana Maria José Soler, un día fuimos a visitar a mi abuela al hospital y nos costó mucho encontrar a alguien que nos atendiera. A partir de ahí empezamos con el “te imaginas…” y así surgió la idea.

Cuéntanos la sinopsis

Una mujer llega sola a Urgencias de un hospital. No quiero hacer ningún spolier. ¡Je!

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Habla de las consecuencias de los recortes en sanidad en un futuro distópico.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La necesidad de contar lo que estaba viendo a mi alrededor. De expresar mi asombro, mi enfado y mi más absoluto desacuerdo ante ciertas situaciones.

¿Cómo fue el desarrollo del guión?

Cuando surgió la idea de La Buena Fe yo estaba inmersa en otro guión que pensaba rodar en breve pero La Buena fe se apoderó de mí como hacen las historias que necesitan ser contadas. Y creció y se abrió paso con fuerza. Los personajes comenzaron a hablar y las acontecimientos a pasar. Era como si se estuviera escribiendo sólo. Disfruté muchísimo esta etapa.

   

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

En un principio mis amigas y actrices Rosa Belén Ardid y Mayte Arnau, que junto con Sara Mansanet (jefa de producción) organizaron la primera fiesta para poder arrancar la pre-producción.

Luego, con la ayuda en redes de María Pei, movimos la campaña de crowfunding. Aquí el gran apoyo fueron nuestros familiares y amigos (y algún generoso desconocido) que se convirtieron en mecenas de nuestro proyecto.

Por supuesto Héctor Lázaro, de General Video. Héctor es un productor que invierte en cine porque realmente cree que en los proyectos que poduce. Disfruta ayudando a la gente a crear pero te deja total libertad creativa. Es una persona a la que admiro mucho.

También nos ayudó mi familia y por supuesto todas las personas que han colaborado con su trabajo.

Ahora La Buena fe pertenece al Catálogo de Curts 2015 y eso también es una ayuda pues nos hacen parte de la distribución y le da más visibilidad al corto.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Necesitábamos un hospital donde nos dejaran rodar, eso ya es difícil de por sí. Si lo unes a la temática del corto, puede ser una misión casi imposible. Tuvimos que “tunear” un poco la sinopsis porque con la original nos decían “no” antes de haberles dado los buenos días.

El corto se rodó en dos partes, con una diferencia de seis meses entre rodaje y rodaje. Nos lanzamos a rodar la parte de la carretera porque teníamos a los actores en esas fechas y era complicado que sus disponibilidades volvieran coincidir. Lo hicimos sabiendo que aún no teníamos el dinero para rodar la parte del hospital. Héctor se comprometió a seguir ayudándonos y yo estuve trabajando para reunir el dinero pero este parón fue duro porque el equipo se disuelve y es difícil mantener el impulso y la ilusión. Afortunadamente luego retomamos con fuerza y el rodaje del hospital fue una delicia.

En carretera no había rodado nunca y me costaba hacer la planificación porque no era consciente de las posibilidades. Aquí Gabo me ayudó muchísimo. Durante el rodaje de esta parte me pareció muy difícil la comunicación con los actores. El coche iba dando vueltas colgado de la grúa con los actores dentro y yo me comunicaba con ellos a través de mi ayudante de dirección que daba instrucciones que se escuchaban en todo el coche. Estoy acostumbrada a un trato muy cercano e íntimo con los actores y darles indicaciones a grito pelado y a través de otra persona me pareció terrible. Se me hizo muy extraño dirigir así.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

En La Buena Fe ha habido de todo, una fiesta inicial para recaudar fondos, una campaña de crowfunding (en la que colaboraron nuestros amigos y familiares), una productora (General Video), dinero mío y de mi familia.

Preséntanos a los actores.

Rosa Belén Ardid, es Marisa, la protagonista. Rosa y yo somos amigas y llevábamos tiempo hablando lo de hacer algo juntas. Es una actriz sin mucha experiencia pero trabaja muy bien y en profundidad. Tenemos formas muy parecidas de entender el trabajo actoral y eso facilitó mucho el proceso. Rosa se entrega totalmente a lo que hace y eso es un lujo para el director. Tiene dos bien merecidos premios a la mejor actriz por La Buena Fe.

Amparo Valle es una mujer tremendamente apasionada. Cuando leyó el guion me llamó inmediatamente y me dijo “esto se tiene que rodar, sí o sí”. Su apoyo fue muy importante porque yo estaba en un momento en el que aquello me parecía muy grande. La Buena fe le debe mucho a Amparo Valle.

Alberto San Juan es una persona encantadora. Nos lo puso todo muy fácil desde el primer momento. Es un tipo sencillo, comprometido, coherente y con mucho sentido del humor. Como actor aporta muchas cosas al personaje, es inteligente y creativo. Espero que volvamos a trabajar juntos porque creo que tiene un gran talento.

Maye Arnau es amiga mía desde hace lustros y ha participado en todos mis cortometrajes. Me gusta mucho trabajar con ella porque es muy versátil y siempre acaba clavando a los personajes.

Lorena López me parece una actriz brutal. Había hecho con ella varios cursos y estaba deseando que trabajáramos juntas. Lorena es un regalo para cualquier director. Tiene un don para la interpretación.

A José Soler nos lo recomendaron porque no encontrábamos anciano desvalido, cuando lo vimos aparecer derrochando energía y juventud nos pareció casi imposible que hiciera el papel. Pero José es un gran profesional, un actor al que la experiencia ha curtido para bien, para hacerlo más versátil y de amplio registro. Después de un par de horas de ensayo José era el perfecto anciano del hospital. Su secuencia es una de mis favoritas.

   

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Pues ahora no recuerdo ninguna destacable. La verdad es que del rodaje sólo recuerdo estar muy concentrada y sentirme muy, muy arropada por el equipo. Seguro que pasarían muchas cosas pues todo el mundo se lo pasó muy bien pero yo no me enteré.

Te puedo contar que editando con Sergio la secuencia en la que la Marisa pide ayuda (y repitiendo el grito una y otra vez) vinieron cuatro coches de policía y cortaron la calle. Yo me asomé varias veces al balcón y veía el follón… La calle cortada, los vecinos fuera de sus casas y todo el mundo mirando hacia arriba pero no ataba cabos y seguíamos editando…hasta que al final le dije a Sergio…!están aquí por nosotros! Y así fue, una persona que pasaba escuchó el grito y les llamó. La policía subió con cierta desconfianza pero al ponerles las imágenes se rieron, supongo que aliviados.

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Creo que tuve el mejor equipo que podía tener. Alguien me dio con una barita mágica cuando Ana Hernández (mi ayudante de dirección) se incorporó al equipo. Yo nunca había rodado a nivel profesional y este proyecto lo requería, Ana fue lo mejor que me podía pasar.

Gabo Guerra es un excelente director de fotografía. Siempre tiene soluciones para todo y nunca pierde la calma. Es muy creativo y generoso en su trabajo y se implica para ayudarte en todo lo que puede. Fue un gran descubrimiento. Es un placer trabajar con Gabo.

Nacho Ruipérez es una de las personas más válidas y polifacéticas que conozco. Aportó muy buenas ideas para crear la atmosfera del hospital La Buena Fe con poco presupuesto. Es muy creativo y tiene muchos recursos. Además es una persona muy clara y eficaz a la hora de trabajar. Me entendí muy bien con él y aprendí mucho. Ahora le llamo de vez en cuando para consultarle dudas o preguntarle cosas pues valoro mucho su criterio.

Sara Mansanet es pura ilusión y energía positiva. Era el primer corto en el que hacía de jefa de producción y lo hizo de maravilla. Cuando Sara se incorporó al equipo todo pegó un subidón increíble. Sólo te diré que llevábamos seis meses buscando hospital y Sara lo encontró a la primera llamada. El equipo de producción siempre estaba motivado y feliz. Es una líder nata.

Fracesc Xipi Jiménez, nuestro script, te aporta mucha confianza y seguridad en el rodaje. Lo controlaba todo y me ayudó muchísimo. Como profesional es inmejorable y como persona también. Fue genial poder contar con él.

A Marta Arce la conocí hace muchos años en NY y tenía ganas de trabajar con ella. Marta tiene mucha experiencia y mucho gusto. Trabaja con sutilidad y precisión, sabe cómo hacer que el maquillaje y la peluquería aporten sin que se note. Para mí un diez.

A Rocío Pastor me la recomendó un amigo común y fue un acierto. Rocío también tiene mucha experiencia, enseguida le pilló el punto a cada personaje y eso facilita mucho el trabajo.

Te podría seguir contando uno a uno pero en general estoy contentísima con todos. Desde los eléctricos a la actriz principal. Recuerdo que mi querida Bea, auxiliar de producción, venía a recogerme a las cinco de la mañana y cuando abría la puerta del coche la veía toda contenta, con una sonrisa de oreja a oreja “venga Bego, allá vamos”, eso no tiene precio.

Tuve mucha suerte y espero repetir con ellos.

Para mí es importantísima la parte humana a la hora de elegir al equipo. Con esto me refiero a que las personas no sean sólo buenos profesionalmente si no también buena gente. No concibo trabajar de otra manera.

Lo más bonito de La Buena Fe, en ese sentido, es que había gente muy profesional (la mayoría) y otros que no lo éramos tanto y aquellos que lo eran nos enseñaron y nos guiaron con muchísimo cariño, supliendo las carencias y formado todos una piña. Se creó mucha sinergia y creo que eso traspasa la pantalla. Estoy convencida que la energía que ha habido durante creación de un proyecto siempre llega al espectador de un modo u otro.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

Edité con Sergio González- Román que tuvo una paciencia infinita, él fue sin duda la pieza clave en esta fase. Iván Martinez- Rúfat (Godfader) hizo la post-po de sonido, Luis Aguilar el etalonaje y Virtual Art los efectos especiales. Todos hicieron un gran trabajo

Háblanos de la banda sonora.

La hizo Josep Zapater. Josep tiene un enorme talento y un gran sentido del humor. Creó e interpretó (porque las canta él) un personaje que canta todas las canciones que se escuchan en el coche. Pensamos que sería el tipo de música que escucharía, Marta, la dueña del coche, que pondría el CD y les haría escucharlo a la familia una y otra vez. Queríamos que fuera una música romanticona, como una balada de telenovela…. Que las canciones sonaran machacantes y fuera de lugar dentro de ese coche. Creo que por el ritmo del corto, el trabajo de Josep en este aspecto no se termina de apreciar del todo, pero a mí la idea me fascinaba y lo pasamos muy bien creando. La música del hospital la clavó a la primera.

   

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectadora, más te gusta?

Me gusta el ritmo que tiene y la atmosfera que creamos dentro del hospital. Algunos momentos del coche también los disfruto mucho.

¿Y de qué te sientes más satisfecha como directora?

Del trabajo que hicimos Rosa Belén y yo juntas para construir a Marisa. Sabíamos que era un personaje muy difícil, no por las características del personaje en sí, si no por las situaciones por las que pasaba. Fue un proceso muy bonito, ensayamos mucho, pero valió la pena.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que se lo va a pasar bien.

Háblanos de su distribución.

Nuestra distribuidora es “somelikeitshort”. Irene Cubells es la persona que está llevando la distribución y estamos contentísimos. Es muy importante elegir una buena distribuidora para que tu trabajo llegue a los sitios adecuados. Irene conoce el mercado, te aconseja, se implica mucho en el proyecto y se preocupa por elegir lo mejor para tu corto. Es muy buena profesional y parte del éxito de la buena fe se lo debemos, sin duda, a ella.

Desde hace unos meses el corto ha pasado a formar parte del Catálogo de Curts 2015 y ellos también lo distribuyen a determinados festivales.

¿Qué supone para el equipo la selección en el Festival de Cine de Fuengirola?

Nos ha hecho muchísima ilusión. Estamos encantados y expectantes. ¡Gracias!

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Cuando termino un proyecto siempre siento que no quiero volver a hacer cine nunca más pero me dura poco y luego vuelvo con más fuerza. Es una droga dura.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente en España?

Opino que en España hay gente muy válida. Ya tenemos grandes directores de largos y creo que hay una prolífica generación de cortometrajistas que pronto saltarán al largo aportando aire fresco y haciendo cine de calidad.

Pero creo que hay cosas que deben cambiar para que el cine en España funcione mejor, sea o no independiente. La primera es dejar de ver las ayudas a la producción cinematográfica como una manera de lucrarse. Se llaman “ayudas” porque se supone que son para “ayudar”productoras que están dispuestas a invertir en un proyecto, no a hinchar los presupuestos para luego coger el dinero integro de la ayuda, quedarse la mitad y con la otra mitad malpagar al equipo y hacer una película más que mediocre que nadie pagaría por ver. Este ha sido el sistema para algunas productoras durante muchos años y creo que va en detrimento cine español.

Estoy de acuerdo en que aumenten las ayudas pero creo que tan importante como eso es qué se hace con ellas.

Ahora hay mucha sangre nueva y eso es maravilloso. Pequeñas productoras que nacen de la ilusión y de las ganas de hacer cine. Gente que está buscando nuevas fórmulas para poder hacer lo que le gusta y esforzándose mucho. En Valencia hay varias y, de momento, están haciendo cortos, publi u otras cosas pero démosles unos añitos. Creo que va a haber grandes cambios para mejor.