Número anterior

Felipe Espinosa: Carne de gaviota


 

“Carne de gaviota” es el primer cortometraje escrito y dirigido por Felipe Espinosa y rodado en la cala de Sa Boadella, Lloret de Mar. Producido por Quarto Films. Está seleccionado en más de 20 Festivales, como Cannes, Other Venice Film Festival, el New York Independent Film Festival, ect…

   

¿Cómo nace " Carne de Gaviota "?

Carne de Gaviota nació un verano, mientras cursaba mis estudios universitarios de Audiovisuales. Me sentía preparado y con ganas de contar una historia como mínimo fuese interesante y es entonces cuando recordé un acertijo que nos explicó un profesor en el instituto. Tendría 13 años más o menos y aquello que nos contó me dejo muy intrigado. En resumen trataba de una pareja que sobrevivía a un naufragio, comía gaviota en un restaurante años más tarde y al instante uno de ellos moría. Tras contarnos esto, el profesor Costa, se levantó y nos preguntó a toda la clase "¿Qué ha pasado aquí? Nadie lo acertó. Días más tarde nos contaría el desenlace y años más tarde adaptaría este acertijo al guión de "Carne de Gaviota". Este fue el hecho desencadenante que me hizo decantarme por este proyecto: los interrogantes presentes durante toda la historia.

Cuéntanos la sinopsis.

La sinopsis oficial dice así: "Tres personas naufragan en una playa desierta situada en algún lugar del mundo. La playa no solo será testimonio de una supervivencia física, la relación entre los tres los llevará a subsistir emocionalmente y a descubrir quiénes son realmente, desencadenando en un conflicto que les marcará de por vida".

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

A mí me gusta decir que es un corto sobre la supervivencia emocional. Trata sobre el ser humano y como reaccionamos cuando nos encontramos en situaciones límite, a punto de explotar por algo que nos han hecho o nos ha pasado, tanto a nivel físico como sobre todo psicológico. El corto se explica mediante dos espacios temporales, utilizando la técnica de los flashbacks para narrarla. Por un lado vemos dos hombres y una mujer naufragando en una isla. Entre ellos mantienen secretos que saldrán a flote a medida que su nerviosismo por su supervivencia va en aumento. Paralelamente, por otro lado vemos cómo dos de estos náufragos se citan para cenar una noche. Hasta ahí puedo leer para no spoilear.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Me interesó contar esta historia porque creo que se enmarca en un contexto muy interesante: una isla desierta cuyos náufragos tienen muchas cosas que esconder y una cena con comensales con mucho qué mostrar. Esta contraposición de ideas me pareció muy atractiva.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Sin duda el guión tiene tres referencias clave. En cuanto a narrativa y temática, la serie "Perdidos" ha sido clave. Me marcó mucho cómo espectador y cuando surgió este proyecto no dudé en ningún momento en tomarla como referencia. Pienso que J.J Abrams y sus chicos hicieron algo increíble de la cual se podía aprender mucho. En cuanto a la psicología de personajes, "Náufrago" de Robert Zemeckis también fue muy importante para mí. Tom Hanks hizo un trabajo magnífico y me miré mucho en su manera de trabajar, al igual que en la manera de dirigir del maestro Zemeckis. Y por último, el tercer gran pilar fue "American Beauty" de Sam Mendes. Sobre todo en cuanto a esencia. Ese ambiente que logra la película que no se puede explicar con palabras y yo intenté recoger eso mismo: Los silencios, las miradas... Sin duda estas tres referencias han sido inspiraciones muy importantes para el proyecto.

   

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Mis padres. Financié el cortometraje con mis ahorros, pero mis padres fueron esenciales para poder tirar esto adelante. Me ayudaron con el catering, con el transporte del equipo técnico, me regalaron discos duros para las copias de seguridad, etc. Vamos, toda ese serie de detalles en los cuales no piensas, pero que a la hora de la verdad son igual de importantes para poder hacer realidad un proyecto de estas características.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Cómo sabe todo el que ha hecho un corto, tirarlo adelante es toda una odisea. Desde fichar al equipo, al cast, programar agendas de todos para poder rodar, encontrar una máquina óptima para poder montar a 4K, etc. Pero sobre todo, el principal reto fue aguantar los tiempos de espera. Cuando apenas hay presupuesto, hay que adaptarse a las necesidades de los que colaboran. Y cuando las agendas no quieren coincidir, te toca armarte de paciencia. Tanto en la pre, como durante el rodaje, como sobre todo, durante la postpo.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Cómo he comentado anteriormente, básicamente lo he autofinanciado con mis ahorros junto con la ayuda de mis padres. Al principio cuesta, porque no sabes dónde te va a llevar todo esto. Pero si realmente crees en lo que estás haciendo, y lo más importante, sientes lo que estás haciendo, no toca más remedio que tirarte a la piscina.

Preséntanos a los actores.

El cast está formado por los fantásticos Christian Stamm, Bianca Palmisano y Toni Climent. La verdad que solamente tengo palabras bonitas hacia ellos. Desde el primer momento se involucraron a tope en el proyecto y dieron lo mejor de ellos. Y no fue nada fácil, tuvieron que aguantar largas y frías jornadas de rodaje y aunque en algunos momentos llegamos a situaciones límite, cómo en todo buen rodaje, al final todo eran buenas caras. Su apoyo incondicional al proyecto fue clave para poder tirarlo hacia adelante hasta el final. Ellos son el alma de este proyecto y estoy orgulloso porque sé que algún día podré decir que trabajamos juntos en mi primer proyecto profesional como director.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Hubo de todo. Risas, disputas, dramas... Pero sobre todo recuerdo con especial cariño una anécdota, por lo cómico de la situación en la que se produjo. El corto empieza con los tres protagonistas llegando a una isla desierta y uno de ellos llega malherido, por lo que cómo os imaginareis el nerviosismo está presente en la escena. Pues bien, esa isla desierta se rodó en una playa de la Costa Brava en Catalunya. Fuimos a localizarla en Diciembre, cuando no había un alma. Nos pareció perfecta. Cuando en rodaje nos tocó rodar la escena más complicada, en Marzo y en pleno día soleado, nos encontramos con que era una playa nudista y estaba repleta. Teníamos todos los permisos y no hubo ningún problema, pero estar rodando una de las escenas más dramáticas del corto rodeado de curiosos desnudos, con todos sus atributos al aire entre el combo, los palios y las quino, fue toda una experiencia.

   

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico?

No puedo estar más contento y orgulloso con el equipo que hemos reunido. Podría estar páginas y páginas nombrándolos a todos así que a modo de resumen, solo diré que nunca podré agradecerles todo lo que han hecho por este proyecto. Todos y cada uno de ellos se dejó la piel, desde el primero hasta el último. Aportando ideas, material si hacía falta, buen ambiente, sus ganas... Esto no quiere decir que no hubieran problemas varios durante el rodaje en algunos departamentos, una cosa no quita la otra, pero al final todos miraron por el bien de la historia y eso es lo que cuenta. Y sin duda, eso es una de las grandes claves de este proyecto a mi parecer.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La postpo estuvo marcada por los tiempos de espera. Yo quería contar con unas personas determinadas en cada campo que no siempre estaban disponibles por agenda, por lo que tuve que adaptarme a sus necesidades y esperar hasta que estuviesen listas. Y a día de hoy puedo decir orgulloso que mereció la pena. Tanto en montaje, como en postpo de sonido, como en VFX, como en etalonaje, como en la composición de la BSO, se hizo un trabajo impecable. Trabajamos la imagen y el sonido hasta el último detalle. Debo confesar que en ese sentido soy demasiado maniático/perfeccionista y aunque doy libertad total, puesto que pienso que la creatividad no tiene que estar limitada, siempre me gusta opinar sobre determinadas cosas.

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora ha corrido a cargo del maestro Nani García, consta de once temas y realizó un trabajo precioso. Cuando le propuse el proyecto le comenté por dónde me gustaría tirar en cuanto a la música. Él me escuchó, propuso y tras largos debates acabó naciendo lo que es hoy la BSO del corto. Estoy muy emocionado con ella, porque soy de los que piensa que el apartado sonoro es igual de importante que el apartado visual. Quería que la música fuese un reflejo de las emociones de los personajes y Nani supo captarlo a la perfección en cada escena. Soy un gran aficionado a las Bandas Sonoras y quedé muy contento. Son de esas BSO que puedes escuchar seguida, pista tras pista, y te emociona.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Se me hace muy difícil responder a esto como espectador. Me gustan muchas cosas del corto y muchas otras pienso que son mejorables, pero no soy capaz de mojarme ahora, lo tengo muy reciente. Una vez acabe su distribución, me he propuesto no verlo hasta que pase unos años. Entonces, visionarlo una noche tranquilamente en el salón y con el tiempo, juzgar los aciertos y los errores para poder mejorar.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De que junto con el gran equipo que me apoyó y los grandes actores que dieron lo mejor de sí, conseguimos darle alma al proyecto. Creo que conseguimos hacer algo digno, que desprende esencia.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que vaya a verlo si quiere pasar un buen rato. Gustará o no lo que se narra en el corto, pero creo que lo que se explica resulta entretenido y desprende una cierta belleza.

   

Háblanos de su distribución.

Su distribución corre a cargo de la distribuidora Mailuki Films. Tuve muchas dudas sobre en qué manos dejar el cortometraje. Tiene un metraje diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en festivales de cortos y había que tratar este proyecto de manera especial. Cuando contacté con Eduardo Moises de Mailuki Films y hablamos varias veces por teléfono, no tuve ninguna duda. Él era el hombre y Mailuki Films era la distribuidora. Está haciendo un trabajo increíble con el corto y yo no puedo estar más contento con su manera de distribuirlo. Son buenos en su trabajo, son unas bellísimas personas y además desprenden buen rollo, ¿se puede pedir más?

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

Pues con Carne de Gaviota mi experiencia ha sido muy positiva. Estamos ahora mismo nominados en una veintena de festivales y no he podido visitarlos todos, pero sí que estuvimos por ejemplo en el Festival de Cannes, fuera de concurso en sección paralela, y nos animamos a ir un servidor y parte del equipo técnico. Fue toda una experiencia, tanto a nivel personal como profesional. También hemos estado en Vebrón, un pueblecito muy humilde y muy hogareño de Francia dónde tenían el festival muy bien montado. Y en unas semanas voy a Madrid a la premiere nacional del corto. En definitiva, se desprende mucho amor y entusiasmo en los festivales de cine y sales de ellos ilusionado y con ganas de comerte el mundo.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Será la respuesta más breve: Sin lugar a dudas.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Cómo casi todo en estos tiempos, está difícil. Poder tirar adelante los proyectos cuesta sudor y lágrimas por mil motivos. Hay que armarse de valor, pero las ganas de hacer cine siempre ganan. Yo pienso que aunque el panorama a priori puede dar miedo, es una oportunidad estupenda para que aflore la creatividad. Los grandes proyectos siempre nacen desde lo más abajo. Y es un tópico, pero es así: las grandes historias no entienden de presupuestos, de cine comercial o cine independiente, simplemente merecen ser contadas.