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German Favier: Sangredus


 

Buenos Aires, en la actualidad. Una Secta violenta ha sido desarticulada hace años. Pero como un mal presagio, ha vuelto a congregarse. Un sombrío investigador alejado de su actividad, es vuelto a llamar para cazar a Andros, el líder de la secta de Sangredus, un dudoso mesías del siglo primero. La persecución de los nuevos miembros del culto no es fácil, y la muerte abarca cada tramo de la investigación. Pero mientras el agente se acerca al final del camino, el remordimiento y un pasado corrompido, se volverán peligrosamente en su contra...

   

¿Cómo nace SANGREDUS?

Luego de una terrible maratón de documentales sobre la secta de Jim Jones, la secta de Heaven´s gate, y la lectura de la vida de David Koresh, se me cruzó por la mente cómo podría ser un mesías de esa intensidad en Argentina. Lo vi en mi imaginación como un peligro para los débiles, un homicida mesiánico. Y empecé a hilvanar una historia de ribetes oscuros, con un detective tras los pasos de ese loco esotérico. Así fué gestándose Sangredus.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿de qué trata?

Habla sobre el mal, sobre las culpas que uno lleva a todos los ámbitos de la vida y quizá hasta las flaquezas que la gente acarrea hasta su muerte; y fundamentalmente sobre la debilidad del individuo.

Personalmente, ¿qué te llevo a dirigir esta película?

Sobre todo los personajes. La posibilidad de verlos personificados y experimentar en las emociones de estos personajes atribulados me fascinaba desde que pude pulir el guión.

¿Cuáles son las influencias más importantes a la hora de escribir un guión?

Por lo general leo muy variado. Pero soy un fanático de las viejas novelas de detectives como Hammet o Chandler, que siempre me disparan ideas. Tom Clancy, con su tecnothriller también me despierta ideas, sobre todo cuando escribo cosas de acción. Y las crónicas sobre hechos macabros como asesinos seriales, crímenes esotéricos y cosas así, también cimientan mi imaginación.

¿Cuáles fueron los apoyos a la hora de producirla?

En lo económico (si hablamos de presupuesto) no hubo más apoyo que mi aporte monetario. En la parte artística y de producción, la de Leandro Pascutto que aportó su cámara y creyó en mis storyboards, y la de Nico Bucci, que hizo magia para postproducirla.

   

¿Y cuáles son los retos que tuviste que superar para que se hiciese realidad el proyecto?

Bueno, principalmente coordinar los horarios de los actores y no entorpecerles sus otras actividades, conseguir que me presten locaciones, tener siempre dinero disponible para gastos de emergencia, son algunos clásicos de esta producción. También me fracturé una pierna y filmé muchas escenas falseando el caminar, lo que me costó bastante.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Yo tengo un trabajo diametralmente opuesto al artístico, que me consume muchísimas horas de la jornada, y destino un tercio de mi sueldo a lo que proyecto audiovisualmente. En Sangredus destiné esa fracción del ingreso para alquilar las casi dieciséis jornadas de cámara, la compra de un micrófono, y el catering. Más allá de ese presupuesto no hubo otra entrada de dinero al rodaje.

Preséntanos a los actores.

JORGE ANDRICH fue el antagonista, el villano máximo que encarnó al pseudo mesías, NATALIA MACHADO fué la co protagonista femenina, ex sectaria arrepentida, MARTIN ARIAS hizo de otra víctima de la secta, OSCAR MINIÑO de un escritor venido a menos, MARTIN FUENTES del jefe de mi personaje, XIMENA SEIJAS hizo de la secuaz violenta del mesías, VICKY BUONO otra de las malvadas en pantalla, LILIANA FERNANDEZ FABIANO actuó de una catedrática que se halla en contra de la secta, NATAN SOLANS de un maníaco sectario, IVANA RATTALINO encarnó a una de las agentes que se hallan tras la secta, GASTON ROMERO de un especialista en el tema , JUAN SPINETTO de un asesino del grupo seguidor de Sangredus, CHRISTIAN GUZMAN del guardaespaldas del Mesías, DANIELA PONCE fué una víctima de los villanos, y yo, que hice del investigador.

¿Anécdotas del rodaje?

No hay tantas como uno cree porque soy de trabajar con mucha velocidad en ambientes controlados ya que somos muy poquitos, y casi no dejo espacio para las situaciones inesperadas. Quizá lo anecdótico fué precisamente filmar escondiendo un yeso, y en las escenas de acción, alterar el orden público, hasta que vino la policía para calmar a los asustados vecinos.

   

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Sin la precisión de la dirección de fotografía de Leandro Pascutto, la escrupulosidad de la post edición y FX digitales de Nicolás Bucci, y el esfuerzo del técnico de sonido Sershy Cueto, Sangredus no existiría...y ahí se acabó el equipo técnico, porque yo me ocupé de los storyboards, de cortar la película en Adobe, y del make up y efectos especiales.

¿Cuál ha sido la clave en la fase de postproducción?

Saber con exactitud antes del rodaje lo que quería ver. Se rodó velozmente y casi editando desde la cámara. Luego le facilité el trabajo al editor, precortando todo el metraje y especificando los clips para que no haya demoras ni dudas de montaje. eso hizo que el proceso sea placentero y eficaz.

¿Viéndola terminada, qué te gusta más como espectador?

El ambiente de la película es lo que más disfruto cuando la veo de principio a fin. Me gusta su cadencia, y lo episódico. Quizá lo que para algunos es un desfasaje europeo en los tiempos del relato, para mí es un bálsamo a la hora de sentarme a ver Sangredus.

   

¿De qué te sientes más satisfecho como director?

Lograr que la gente se acuerde de elementos del film. Que haya cosas que les queden grabadas: escenas, personajes, diálogos, cualquier cosa que sea un souvenir.

¿Qué le dirías a un espectador para que fuera a ver una película?

Que hay una película sincera y cruel en el marco del cine Noir. Y que es Sangredus.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

En el Festival de Cine Inusual, pudimos abarrotar la sala 3 del Cine Gaumont y hubo una muy buena repercusión, así que nos quedamos asombrados y de mi parte, muy orgulloso. Todavía sólo falta hacer tiempo para ver que acaecerá en los recorridos extranjeros donde la película sea exhibida y que un productor se interese sobre el cine argentino "Noir" independiente que es a lo que apuntamos en nuestros corazones.