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Guillermo Polo: On the border


 

Guillermo Polo (Valencia, 1985) reside desde agosto de 2012 en Los Ángeles. Es un director emergente con amplia experiencia en el mundo audiovisual. Se graduó en la Universidad Politécnica de Valencia, especializado en cine, radio y tv. Guillermo comenzó a escribir y dirigir cortometrajes como estudiante adolescente. Centrándose en la narración de historias, así como en videoclips o documentales, su trabajo ha sido reconocido tanto en el sector académico como en el profesional.

En los últimos años, Guillermo ha estado involucrado en numerosos proyectos como director trabajando en Turanga Films y la colaboración con otras empresas con sede en Madrid, como Morena Films. En la actualidad, vive en Los Ángeles, donde continúa desarrollando sus propios proyectos de forma independiente.

Trabajó como operador de cámara en el cortometraje “Aquel no era yo”, nominado al Oscar 2014 y ganador del Goya 2013. En EEUU fue operador de cámara y director de fotografía segundo de la película Appetites producida por el co-productor de “The Hostel” y “Grindhouse”.

“On the border” es un western que recientemente fue seleccionado en el IFS Festival de Cine Independiente de Beverly Hills (Los Ángeles, California), en el Los Ángeles-Cinefest, en Joshua Tree International Film Festival (USA), Daroca&Prision (España) y FICMA (Colombia).

   

¿Cómo nace "On the border"?

Desde pequeño me atraían mucho los westerns por lo poético y poderoso que había en su lenguaje, desde la forma en la que se hablaban los personajes a lo devastadora que era la naturaleza virgen. Después de hacer una ruta en coche desde Nueva York a Los Ángeles pude conocer mucho desiertos míticos como Monument Valley o Joshua Tree y poco después de mudarme a California surgió la oportunidad de realizar el proyecto. Conocí a un guionista americano, Forbes West, fascinado igual que yo por los westerns y por Cormac Mccarthy. Él desarrolló una sinopsis y sobre ella nos pusimos en marcha entre los dos con el desarrollo de la historia. El escribía los diálogos y yo trabaja con él el desarrollo del guión.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

El cortometraje trata sobre cómo las personas pueden perder la humanidad y convertirse en animales sin escrúpulos. En un entorno salvaje, sin principios y sin reglas como lo fue durante la conquista del Oeste, los personajes que lo habitaban se convirtieron en bestias por la supervivencia. Fue un momento donde hubo choques culturales, de sexos de poder... Creo que es un tema que no envejece y sigue de actualidad hoy en día y puede darse en cualquier lugar del mundo.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Como decía, ya veía películas de vaqueros junto a mi abuelo de niño y me aficioné. Quería lanzarme a un proyecto así con retos visuales como la fotografía de esos paisajes angostos que se pierden en el horizonte.

   

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Por un lado los dos nos fijamos en el universo apocalíptico y desértico de Cormac Mccarthy en lo que a literatura se refiere. Respecto a los autores de cine o sus películas han sido muchos por los que he viajado, desde los clásicos de John Ford o Nicholas Ray a más contemporáneos como Sam Pecnkinpah, Leone o Jim Jarmusch con su western "Deadman" donde Robert Michum hizo un pequeño papel. "The Proposition", "Unforgiven" o la serie "Deadwood" también son trabajos que vi varias veces durante el proceso de guión.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los principales apoyos fueron la gente del equipo o del cast con la que pude contar. El actor principal salió en papeles pequeños de "Children of Men" y "Lord of the rings". Luego los del equipo de iluminación todos trabajan en "Madmen" y participaron en el proyecto porque les gustó el guión y la idea de hacer un western. También estoy muy agradecido del parque nacional de Joshua Tree que nos permitió rodar allí tres días prácticamente gratis.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Encontrar una localización accesible. Fui a varios desiertos como Mojave o Redrock Canyon. Hice bastantes viajes por el desierto hasta que fui a Joshua Tree. Al llegar allí me quedé magnetizado por ese desierto, tenia algo diferente y mágico. Gracias a varias gestiones con los Rangers pudimos conseguir el permiso.
El otro gran reto era conseguir armas, vestimenta de la época y ser fieles a esa época. En uno de esos viajes e investigación conocí a Michael, un alemán mayor que lleva años jubilado y se ha dedicado a coleccionar objetos, armas y vestuario de la época. Él mismo ha construido todo un poblado vaquero en medio del desierto que se llama "Whitehorse Ranch".

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Bueno, en EEUU funciona diferente a España. No se estilan las ayudas o subvenciones y se busca principalmente financiación privada. Yo tuve mucha suerte de conocer al co-guionista Forbes West que fue también el productor del proyecto junto a su mujer Junko Forbes y se pudo financiar gracias a su apuesta.

Preséntanos al equipo.

Como comentaba antes, conté con Ray Trickitt, actor de muchas películas incluidas "Children of Men" y "Lord of the rings". El equipo de Grips han trabajado en películas de Tarantino, Madmen durante 7 años, etc. La diseñadora de vestuario, Kristen Kopp es la ayudante de vestuario de las películas de Paul Thomas Anderson. Luego el director de fotografía Petr Cikhart también muy experimentado que ha trabajado como director de fotografía en National Geographic y haciendo la fotografía de Amazing Race donde ganó un Emmy. También Blanca Añón en el diseño de arte con la que ya había trabajado más veces siempre a cargo de la escenografía. Todo el mundo del equipo tenía muchos trabajos y proyectos a sus espaldas.

   

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Me vienen dos a la cabeza. En la escena donde el "cowboy" acaba de matar al perseguidor había tres helicópteros militares haciendo pruebas de vuelo y cada 5 minutos volaban sobre nosotros. Varias veces se colaban en el plano y obviamente no había helicópteros en aquella época. Parecía "Aliens vs cowboys". Teníamos que coordinarnos en intervalos de 5 minutos de forma que cuando los helicópteros aterrizaban entonces grabábamos.
La segunda es que el tercer día hubo tormenta, en un desierto que llueve 4 días al año. Tuve que cancelar el rodaje y volver la semana siguiente con la mitad del equipo. Tampoco me alteró mucho porque ya he tenido inundaciones en varios de mis rodajes pero fue un palo tener que cancelar.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La posproducción ha sido bastante calmada y trabajando a distancia con el compositor, sonidista, etc.. En este caso la edición la hice yo porque ya tengo varios años de experiencia en ese área y disfruté mucho con ello. Otra persona clave en la postproducción fue el supervisor de efectos especiales y artista visual Javier Santaella. Él se encargó de diseñar los títulos de crédito que cerraban el film con esa estética cruda y minimalista y del póster con el que quedamos todos muy contentos. Un póster con ese look de los westerns de los 60. También hizo el trabajo de efectos con disparos, sangre y demás.

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora era clave en este proyecto ya que el desierto tenía que ser un personaje más. La música la hizo Pablo Croissier e hizo un gran trabajo. Él buscó sonidos del desierto con instrumentos desgarrados que ayudaran a crear atmósferas áridas y amenazantes. Esos sonidos salvajes se mezclaban a la perfección con el diseño sonoro que hizo Fernando Arce donde los coyotes y los pájaros deambulaban por los alrededores.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Como espectador yo diría que la atmósfera a la que me transporta, el misterio y lo atractivo de lo visual. También el tiempo con el que se digiere el film sin ritmos precipitados, con calma, calma inquietante.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Estoy satisfecho de haber hecho un western. De haberlo hecho en EEUU, en inglés y con actores americanos. Ha sido un reto haberme zambullido en esa cultura y terreno desconocido. Fue de mucha ayuda el coach de actores Manuel Trotta que me ayudó en el trabajo interpretativo y diseñando las acciones de los personajes en las escenas.

   

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Le diría que si disfruta de los westerns y le gusta que no le den masticadas las historias e interpretar lo que sucede por si mismo, entonces pasará un buen rato viéndolo y sacando sus propias conclusiones.

Háblanos de su distribución.

La distribución se está enfocando en festivales de cine a través del portal Festhome. También fue proyectado en Northbay TV (Televisión del norte de California).

Festivales de cine, ¿qué sensaciones has tenido en este aspecto?

De momento ha sido seleccionado en tres festivales en USA, uno en España y otro en Colombia. Acaba de empezar su viaje en los festivales y ahora tendremos que ver las ganas que tiene la gente de westerns, de momento la recepción de los lugares donde ha ido ha sido muy buena.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El cine al igual que otra disciplina artística requiere de mucha dedicación y de estar preparado para la incertidumbre y de muchos obstáculos a los que te expones. El motor que te mueve cada día es esa necesidad de contar y compartir lo que a ti te mueve con otra gente. Queda mucho por delante que recorrer, esto es sólo un principio, así que a seguir currando.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Creo que es un buen momento para contar historias, con una buena idea y un teléfono puedes conseguir lo que hace unos años era inviable. Eso sí, el modelo de cine tradicional es más complicado, las salas, las ventas.. Digamos que es más fácil hacer cine y más difícil vivir de ello, hay que ser creativo para reinventarse cada día y encontrar formas de supervivencia compatibles con el cine, tu forma de vida.