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Ignacio Estaregui: Justi&Cia


 

Ignacio Estaregui nació en Zaragoza hace 35 años y como muchos otros compañeros comparte el sueño de hacer CINE. Ha pasado los últimos seis años de su vida trabajando en una productora audiovisual, y eso lo he compaginado con la realización de videoclips y de cortometrajes, resguardado bajo la seguridad y estabilidad que ofrecía tener un trabajo. Pero les echaron a todos a la calle de un día para otro. ¿Y ahora qué?

Dicen que las crisis traen oportunidades y él no está de acuerdo, lo que en realidad pasa es que el hambre agudiza el ingenio. ¿Emprendedores? NO. Supervivientes, eso es lo que son. Porque la historia no siempre la van a contar los vencedores, por eso han querido hacer "Justi&Cia".

   

¿Cómo nace “Justi&cia”?

“Justi&cia” nace como la conjunción de tres factores. El primero es que nos despidieron a mi ya todos mis compañeros de la productora audiovisual en la que trabajábamos, así que con 35 años, en el paro y un futuro incierto las cosas se ven de manera muy diferente. Entonces empiezas a tomar conciencia de lo que está pasando a tu alrededor, reconozco que trabajando no eres consciente, cobras un sueldo, llegas a final de mes, estás dentro de la rueda y crees ser feliz, pero cuando todo eso desaparece te das cuenta de que tú eres el siguiente que puede acabar en la calle, y que no hemos llegado hasta aquí solo por culpa de factores macroeconómicos, sino porque quien gobierna lo hace mal y encima nos roban. Y por último se unió mi sueño de hacer cine, era ahora o nunca, sin hipoteca y sin hijos a mi cargo decidí saltar al vacío sin red. Así que mi espíritu de supervivencia, mis ganas de decir basta y mi sueño de hacer cine hicieron posible “Justi&cia”.

Ya conocemos la sinopsis, pero ¿sobre qué trata?

La corrupción es solo el telón de fondo, en el fondo es la historia de dos “desgraciaos”, dos personas que ya no tienen nada que perder y que deciden cruzar la línea, dar un paso adelante, pero creo que el poso que deja la historia es el viaje humano que se vive dentro de la “carboneta”, casi fraternal. Hay que atreverse a hacer cosas, tomar la iniciativa, de eso habla “Justi&cia”.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como esta?

La impunidad en la que nos movemos. Sólo tienes que ver twitter, Facebook, montarte en un taxi o entrar en un bar. La gente está harta. Yo he aportado algo a este momento que estamos viviendo de la única manera que se, volcando mis fantasías en una película. El cine puede ser el mejor cronista de lo que pasa en nuestra sociedad. “Justi&cia” quiere ser el testimonio de una generación cabreada con el mal funcionamiento del sistema.

   

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Había mil maneras de abordar esta historia, desde el lado más salvaje y tarantianiano, recreándonos en las extorsiones, irse a un lado más berlanguiano, intentando reflejar con un toque de humor el absurdo que nos rodea, y también estaba la posibilidad de crear un drama social, aunque para eso mejor haber hecho un documental. Apostamos por mezclarlo todo (quien sabe si acertadamente) y el resultado es lo que se ve en las pantallas.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Los primeros los de mis socios, Gloria Sendino y Jaime García Machín, lo tres fundamos la productora que hizo posible la película, después se sumaron amigos, familiares y también inversores privados a los que ojalá algún día podamos devolverles la confianza depositada en nosotros. Pero al margen de lo económico hay que destacar el apoyo de todo el equipo, tanto técnico como artístico. Tanto Hovik como Álex Angulo se volcaron desde el primer momento con nosotros, sufrieron y rieron con nosotros. La hicimos codo con codo. Y es de agradecer que se volcaran con gente inexperta, pues para casi todos nosotros era nuestra primera película. Sin duda ellos tiraron del carro en muchas ocasiones.

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

Muchísimos, ha sido una carrera de obstáculos con muchísimos obstáculos. Influye todo, ser una película de bajo presupuesto, independiente, convirtió el rodaje en algo titánico por que literalmente no abarcábamos todo lo que nos hubiera gustado hacer. Después vino la parte más difícil, el desconocimiento de la industria, el haber hecho una película al revés del mundo. Encontrar distribuidora fue como encontrar una aguja en un pajar, pero bueno, afortunadamente y sobre todo después de mucho trabajo y esfuerzo obtuvimos la recompensa de poder estrenar y que se haya hecho “Justi&cia” para siempre.

   

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

“Justi&cia” no puede ni debe ser modelo para nadie, sencillamente porque la industria no funciona así, nosotros pusimos de nuestro bolsillo, de manera anticipada, hasta el último centavo del presupuesto. Teníamos claro que queríamos ser honestos desde el principio. Haríamos mil veces “Justi&cia” de la misma manera, pero no volveremos a hacer otra de la misma manera.

Preséntanos a los actores.

Hovik Keuchkerian es un diamante en bruto, un quásar, una bola de energía pura, y lo más importante tiene por bandera una cosa muy positiva, el compromiso. Si se mete en un proyecto se mete al cien por cien y da todo lo que tiene dentro, que es muchísimo. Algún día toda España sabrá pronunciar su apellido al revés, tiene todo el camino que quiera por delante. Y de Àlex Angulo qué decir, nos demostró a todos desde el primer día todo eso que habíamos oído hablar de él, además de talento era una gran persona. Se preocupaba por todos y cada uno de los que estábamos sufriendo para sacar adelante “Justi&cia”. Que alguien de su carisma y de su talento te de la mano en este viaje iniciático es algo que te une para siempre. Además en el reparto hay caras muy conocidas para el público con muchísimas experiencia a sus espaldas como Antonio Dechent, Marta Larralde, Juanma Lara etc. Y es verdad que me quise arropar del talento aragonés que es mucho y variado, gracias a la variedad de papeles de reparto de la película pudieron estar muchos de los grandes actores aragoneses, Santiago Meléndez, Jorge Usón, Laura Gómez Lacueva, etc.

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas.

Cuéntanos algunas. Un rodaje da para mucho, la verdad, si algo he aprendido es que no quiero producir y dirigir a la vez, porque los problemas se multiplican. Pero es verdad que cuando ves en el monitor ese momento que tantas veces has imaginado, cuando cobran vida tus personajes, ese momento lo paga todo y con creces.

¿Cómo se ha llevado a cabo la postproducción? ¿Cuál ha sido la pieza clave de esa fase?

La postproducción de “Justi&cia” fue relativamente sencilla, al no ser una película de grandes efectos. La verdad que la postpo siempre es una fase muy bonita porque los problemas ya han desparecido y te ves en la oportunidad de poder solventar fallos de una manera creativa, a través del montaje o del sonido.

Háblanos de la banda sonora.

La banda sonora de “Justi&cia” corre a cargo de un grandísimo músico y amigo que es Luis Giménez. Siempre hemos trabajado juntos en los cortometrajes que yo había realizado. La música de la película creo que está muy bien, que realza tanto los momentos de acción pero sobre todo la de aquellos en los que los personajes desnudan sus emociones. La verdad que es la parte de la postproducción que más disfruto.

   

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

Creo que lo acertado es el lado humano de la historia. Que funcione como un Quijote moderno y que el espectador empatice rápidamente con ellos.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Sin duda alguna del casting y del trabajo con los actores. Conozco mis limitaciones con la cámara y las intento compensar con el trabajo con ellos. Entre Hovik y Álex hubo una química que aunque suene a tópico en nuestro caso es verdad, traspasa la pantalla, y me alegro de haber estado en medio y haber sabido canalizar esa energía. Pero vamos, cambiaría casi todo lo demás. Soy autodidacta aprendo las miles de lecciones que deja cada rodaje. Estoy deseando poder paliar todos esos errores en la siguiente película.

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que se va a entretener, que es una manera de decir basta pero que no solo hay cabreo dentro, también hay ganas de vivir, de hacer cosas y sobre todo de fantasear con otra dimensión en las que la sinvergonzonería no queda impune.

Háblanos de su distribución.

Encontrar distribuidora fue lo más difícil, Una película que ya está rodad es una patata caliente para ellas, bastante tienen con distribuir las películas en las que entraron desde un principio. Es lógico que quieran formar parte de la toma de decisiones. Lo más difícil fue que nos hicieran caso, pero una vez que vieron la película y conocieron la historia que había detrás, todo fue mucho mejor. Splendor Films fue quién apostó por nosotros y les estamos eternamente agradecidos.

¿Qué sensaciones en general habéis tenido en los festivales?

Hemos participado en pocos de momento, pero muy contentos, en el festival Opera Prima de Tudela ganamos el premio del público joven, lo que nos dio mucho ánimo por que los chavales no se casan con nadie, siempre es bonito un premio del público, pero si encima te lo dan los jóvenes, mejor.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Sí, si tienes el veneno del cine dentro, todo compensa, eso lo saben bien quienes se dedican a esto.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Complejo analizar el panorama en una sola pregunta. Creo que todo el cine español es independiente, comparado con las demás industrias. El hecho de que las televisiones tengan que invertir en ficción es lo mejor que nos ha pasado, pero claro, el cómo se invierte es lo que va a determinar el futuro inmediato, porque se está abriendo la brecha (como en la sociedad actual) y va a desparecer la clase media, o hay películas con una televisión detrás y cuatro, cinco o seis millones de presupuesto, o haces una película con medio millón. Pero creo que siempre habrá cine mientras haya cosas que decir e historias que contar, con más o menos presupuesto.