Número anterior

Isabel Aparicio: Circus Across Borders


 

Durante dos semanas, jóvenes procedentes de Palestina, Túnez, Bélgica y Alemania convivieron juntos con el fin de crear un espectáculo. Su intención, era poder “atravesar” esas barreras ideológicas, culturales, lingüísticas y religiosas a través del circo.

¿Cómo nace "Circus across borders"?

Durante mi temporada en Berlín, estuve en contacto con un circo social llamado Cabuwazi. Este circo, llevó a cabo un proyecto de intercambio de jóvenes circenses musulmanes y europeos llamado Circus across borders. Me ofrecieron la posibilidad de hacer un documental, y como no podía ser de otra manera, lo acepté.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Sobre la convivencia, la comunicación, la tolerancia. Trata de como consiguen llevar un proyecto conjunto sin tener un idioma común, pero si con un objetivo común, hacer disfrutar a la gente con su arte. Trata de cómo se ayudan los unos a los otros, como aprenden y enseñan su forma de hacer las cosas, de ver el mundo, y, trata de como disfrutan haciéndolo.

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Desde que llegué a Berlín, he tenido mucha relación con el mundo circense, es un mundo que me fascinó. El cómo entrenan día a día, el cómo se ayudan los unos a los otros, se dan consejos, tienen un ambiente muy agradable, muy sano. Y es divertido. El convivir con gente de distintos países, conocer sus culturas... Me parece muy interesante.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

Realmente, no hubo guión. Fue un seguimiento intensivo de dos semanas, las cuales, hasta dormí con ellos.

Al principio del proyecto me dieron el plan de trabajo a seguir, y me pude hacer una idea de lo que íbamos a hacer.

Durante los dos o tres primeros días me dediqué a observar sus comportamientos, a buscar encuadres y sobretodo a que se acostumbrasen a mi presencia y a la de la cámara. Al cavo de poco tiempo las preguntas de las entrevistas se me escribieron solas en el cuaderno con dudas que me surgían. Mis influencias fueron ellos, sus historias, sus vidas.

   

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

La gente del proyecto. El chico de sonido puso su equipo, el de producción su cámara, y el de la animación su ordenador. Se pegaron tardes y tardes conmigo trabajando de una forma completamente voluntaria. Y, por supuesto, el circo social Cabuwazi. Con cada problema o dificultad que me pudiese surgir, ellos estaban ahí para resolverlo.

¿Y cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El mayor reto para mi, fue editar las entrevistas. En esos momentos mi inglés era el justo para mantener una conversación sencilla y había partes que no entendía. Me costó tiempo y ayuda conseguir entender bien todo para saber que quería poner y que no. Además, el estreno, se hizo en Berlín, por lo que pusimos subtítulos en alemán también. La traducción me la hicieron, pero el poner los subtítulos alemanes para que cuadrasen con las frases en inglés, también me costó lo suyo.

Háblanos de las fórmulas de financiación del documental.

Financiación, ninguna. El tema del intercambio, fue un proyecto financiado por la UE, pero no había presupuesto para el documental.

Este circo social, trabaja con voluntariados europeos, y uno de los requisitos que debe cumplir, es ofrecerles un curso de alemán. Como yo necesitaba aprender alemán, y ellos tenían acceso a estos cursos, llegamos al acuerdo de realizar el curso de alemán a cambio de hacer el documental.

El equipo técnico fue el que teníamos en nuestras casas, menos los micrófonos que son los que la misma asociación tiene para presentar sus espectáculos.

Preséntanos a los artistas.

Jóvenes deportistas y artistas con mucha energía muchas ganas de reír y hacer reír a los demás. Jóvenes con tantas ganas de ver, descubrir y aprender que contagia.

Gracias a ellos mi trabajo es posible. Gracias a su forma de ser, el documental es como es.

Y si queréis conocerlos más, tendréis que verlo....

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Bueno, no sé si se le puede llamar anécdota, pero esta historia me gustó muchísimo.

Uno de los días, al niño más pequeño del intercambio de 13 años (foto de la derecha) le robaron la cartera con todo el dinero que tenía para comprarle un regalo a su madre. Inmediatamente, se hizo una reunión, la persona que lo cogió, no era parte del proyecto y nadie vio quien era.

Ante esta situación, uno de los jóvenes propuso que cada uno le diéramos una parte de nuestro dinero hasta completar lo que él tenía para el regalo. Pero hubo otro participante, que propuso la idea de salir a hacer semáforos para recuperarlo. Así pues, al día siguiente, que los chicos tenían libre por la mañana, quedaron todos muy temprano, cogieron todo el material de circo, y se fueron a los semáforos de Berlín a improvisar su arte. Hasta el mediodía.

No solo consiguió su dinero, sino que se llevó más del que perdió.

   

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

La verdad es que con el equipo muy muy bien. A los tres los conocía ya de antes, los tres se ofrecieron voluntarios para ayudarme en cuanto se enteraron del proyecto. De hecho dos de ellos (Luis e Ivan) estaban con el voluntariado europeo con este circo social, y no solo formaron parte de mi equipo, sino que estaban también en el equipo de trabajo del intercambio.

Ellos son:

Ivan Apellaniz Tejada, hizo el papel de producción. Me consiguió todo lo que yo necesité.

Luis Parrilla Bel, se encargó de la animación y de las entrevistas, me ayudó con la traducción.

Abel Horria, fue el encargado de montar la banda sonora y limpiar el sonido de las entrevistas.

Grabación y edición fue cosa mía.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

La pieza clave para este o cualquier proyecto es que disfrutes con el, que te impliques. En el caso de Circus across borders, yo dormía y comía con ellos, participaba en parte de los talleres y pasábamos juntos los ratos libres, formé parte del grupo. Si consigues implicarte y disfrutarlo, por lento que resulte el proceso, darás lo mejor de ti.

No sé si mi trabajo es bueno o malo, eso lo tenéis que juzgar vosotros, el público. Lo que si que se, y lo que quise plasmar, es esa sensación de disfrutar haciendo lo que nos gusta sin preocuparnos de nada más.

Háblanos de la banda sonora

Aposté casi todo por artistas aragoneses. Me pareció una muy buena oportunidad de poder publicitar nuestra música fuera de España. Hablé con tres grupos los cuales ya conocía de antes China Chana, Artistas del gremio y Los brodies. Ellos me cedieron los derechos encantados. El resto lo saqué de creative cannon.

Ahora que ya puedes ver el documental terminado, ¿qué es lo que, personalmente como espectadora, más te gusta?

Visualmente hablando, una escena, casi al final del documental, de una de las participantes del intercambio, Esta bailando con un fondo de luces que la siguen con sus movimientos, Mientras de fondo suena una versión de “We are the world” que escribieron ellos.

Pero como espectadora, con lo que yo me quedo, es con el ejemplo que estos niños nos dan de cooperación y convivencia entre países con un objetivo común: “Circo a través de las fronteras”

¿Y de qué te sientes más satisfecha como directora?

De tener la oportunidad de emocionar a la gente con lo que a mi me emociona. De conseguir que llegue a la gente el mensaje oculto en una historia, en una canción....

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver el documental?

Que merece la pena por el buen cuerpo que se te queda al verlo. Provoca la sonrisa que no podemos evitar cuando estamos conociendo una bonita historia (o esa es mi intención). Además es un documental muy dinámico, con mucho movimiento, la música es rapidilla y está combinada con las imágenes que estos artistas crean para nosotros.

   

Háblanos de su distribución.

En estos momentos, solo está disponible el trailer en Youtube. Ahora lo estamos proyectando en distintos sitios junto con la exposición fotográfica Circis Everywhere. Esta colección es de la misma época de mi vida, en Berlín. En un tiempo estará disponible en internet.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

No lo he presentado a ningún festival, pero sí que estuve mirando algunos y de lo único que puedo hablar, es de las pocas posibilidades que se les da a los mediometrajes. El documental dura 40 minutos, es una duración difícil a la hora de presentarlo.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

Creo que siempre merece la pena el esfuerzo de hacer lo que te gusta hacer, de lo que te hace ilusión hacer.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Cada vez es más fácil ver pequeñas salas en las que se proyectan películas y cortometrajes de bajo presupuesto, cada vez hay más festivales para este tipo de proyectos, sí que veo que hay más propuestas, pero creo que aún queda camino por delante.