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José Pozo: Nick


 

José Pozo realizó realizó El Cid: La leyenda (2003), una película de animación que cuenta las hazañas de la famosa figura española. Es también guionista de la película. Esta película recibió el Premio Goya y el Premio Barcelona de cine a la mejor película de animación.

En 2007, dirigió Donkey Xote, otra película de animación, pero esta vez en 3D, que cuenta, desde otro punto de vista, el del burro Rucio, la segunda parte del famoso libro de Miguel de Cervantes y Saavedra, Don Quijote de la Mancha, otra figura de la literatura española. Aunque la película fue nominada en los Premios Gaudí y a los Goya, no recibió ningún galardón.

En 2008, finalizó su etapa al frente de la división de animación de Filmax. Pozo, inició la producción de diferentes proyectos cinematográficos, como el documental Y también Gaelle (2011), el cortometraje Inquietante 2011 o la producción ejecutiva del largometraje Viaje a Surtsey 2012.

En 2013, produjo, escribió y dirigió los cortometrajes Clodette y Gifting, además de los largometrajes Nick y Solos RPG.

 

¿Cómo nace Nick?

 

En invierno de 2011 trasladé mi residencia al Principado de Andorra, y me instalé en un pequeño pueblo de Vall Nord llamado Ordino. Mi intención era tomarme una temporada de descanso y meditar sobre mi paso como autor del cine de animación al de ficción, algo que llevaba largo tiempo valorando. Tras largos años de trabajo de producción y dirección continuado por fin podía saborear la tranquilidad de vivir en un pequeño pueblo en las montañas, en uno de los países más pequeños del mundo. Con la llegada del frio invierno y las grandes nevadas, la sensación de aislamiento es tremenda y la absoluta seguridad de que en ese lugar nunca pasa nada. Esa fue la principal motivación que me llevó a escribir el guión de NICK. ¿Qué ocurriría si un terrible asesinato sacudiera uno de los lugares más seguros del mundo?

Cuéntanos la sinopsis.

Margret es oficial de Policía en un pequeño pueblo de un país donde nunca pasa nada. Su vida transcurre en perfecta monotonía, y es feliz atendiendo los triviales problemas de su reducida población. Pero su vida se ve alterada cuando recibe una llamada desde los servicios sociales de un colegio privado en Londres. Nick, su hermanastro de quince años ha sido expulsado, y siendo el único familiar que le queda en vida tiene que hacerse cargo de el.

Al día siguiente de llegar al pueblo Nick confiesa a Margret que ha sido testigo de un asesinato, y jura que lo ha captado todo en unas fotografías que deberán ser reveladas. Para sorpresa de ambos, al revelarse esas fotos descubren que no hay el menor indicio de ningún crimen. El asesino, simplemente no aparece en ellas.

Nick ha empezado su nueva vida con mal pie, avergonzando a su hermana, quien le acusa de tener un exceso de imaginación. Margret decide pedir ayudar a Amber, su mejor amiga, profesora de equitación con gran capacidad para psicoanalizar a la gente. Pero Nick toma la determinación de atrapar por sí mismo al asesino, aunque ello implique poner en riesgo su propia vida.

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

Bajo la premisa de trabajar en un escenario único, opté por escribir una historia de personajes memorables, atrapados en la investigación de un asesinato del que no quedan pistas y sobre todo a una forzosa y poco recomendable convivencia, que se acabaría convirtiendo en la trama principal. De ahí nace la relación entre dos hermanastros de grandes diferencias; Margret con 42 años y Nick con 13. Ella agente de policía, feliz en su banal trabajo atendiendo los triviales problemas de una escasa población, y orgullosa de su soltería. El un joven problemático, expulsado de su colegio en Londres y con fama de mentiroso, violento y un carácter irrefutablemente conflictivo. En definitiva Nick es una película que habla sobe la terrible soledad de todos y cada uno de los personajes que aparecen en el film, y sobre la necesidad de entender que todo el mundo necesita tener a alguien a su lado, aunque uno pueda pensar lo contrario.

   

Personalmente, ¿Qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

La imperiosa necesidad de realizar un cambio en mi carrera. Tras un largo periodo involucrado en el mundo de la animación quería demostrarme que podía aventurarme en el terreno de la ficción sin mayor problema. Tengo un profundo respeto por la profesión y quería que mi primer largometraje de ficción dejara huella, pero empezando por mí. En mi opinión Nick se mueve con soltura entre el drama y el thriller y ambos se entremezclan bajo la estructura de un guión sólido y arriesgado. En el futuro no descarto en absoluto rodar las historias de otros, pero para mi debut quería regalarme un guión escrito a mi medida.

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar un guión?

Prever dificultades en la financiación inclinó mi escritura hacia la creación de un guión con una presencia de actores y de escenarios moderada. Reducir en lo posible las escenas de gran dificultad que requieren grandes medios técnicos. Mi primera intención era localizar todas las escenas en el pequeño pueblo que me sirvió de inspiración; Ordino. Aunque la realidad es que durante el rodaje se ampliaron en gran número las localizaciones.

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

Un equipo técnico y artístico muy comprometido con el proyecto y dispuesto a trabajar a bajo coste, pero sabiendo al mismo tiempo que las expectativas en cuanto a resultado y calidad serían muy exigentes.

¿Y cuáles fueron los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El ser plenamente consciente de la gran dificultad que tendría para sacar adelante un largometraje en este pequeño país, ya que históricamente nunca se había producido o rodado una película entera en Andorra. Eso suponía todo un reto, pero también una clara advertencia de que no sería un camino fácil. El desconocimiento del sector, la ausencia de infraestructuras y el ser pionero en un país extranjero iban a ser solo algunas de las dificultades que nos encontraríamos, porque vendrían más, como la ausencia de ayudas al sector o fuentes de financiación provenientes de la televisión o de las operadoras de telefonía, tal y como por ejemplo ocurre en España.

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película

La productora andorrana Imminent Produccions realizó gran parte de la inversión, incluyendo toda la fase de desarrollo. A esta se unió la española Bamf Producciones, que aportó una pequeña parte de la financiación y la cámara de rodaje. Parte del equipo aceptó cobrar un sueldo reducido pero siempre respetando los mínimos que determina la industria, y otros más involucrados aceptamos que parte de nuestras retribuciones fueran en pagos diferidos con una pequeña participación en los beneficios. A todo esto se unió un pequeño grupo de inversores que apostaron por el proyecto a pesar del riesgo de invertir en un film modesto, con un reparto en cierto modo desconocido.

   

Preséntanos a los actores.

Personalmente aposté por un joven principiante para el personaje “Nick” que es el protagonista. Después de varios castings en Barcelona y Madrid no encontrábamos lo que buscábamos, así que me decidimos intentar algo aparentemente imposible, que era encontrar un actor de sus características en Andorra. Pero apareció Cooper Crafar, y elegirle fue una decisión muy acertada. A pesar de su total inexperiencia Cooper tiene un control absoluto de su mirada, directa y seductora, enigmática cuando conviene. Lógicamente su actuación tiene ciertos altibajos fruto de sus escasos 13 años de edad, y de la gran responsabilidad de liderar el reparto de una película sin tener la menor experiencia. Pero en general ha sido un gran descubrimiento y le auguro un largo camino profesional.

Para el personaje de “Margret” no tenía ninguna duda, quería trabajar con Molly Malcolm. En realidad la tenía en mente mientras escribía el guión, así que no había debate. Había trabajado con Molly en mis anteriores películas pero siempre en la fase de doblaje. Ya entonces pensé que esta actriz merecía liderar el casting de una película y me propuse hacerlo en cuanto tuviera oportunidad. Y aquí está Nick. Molly es sin duda el alma del film y sin ella no se podría entender. Nos ha brindado una interpretación memorable en un personaje complejo, lleno de diálogos emotivos y emociones contradictorias.

No conocía a Timothy Gibbs antes de ofrecerle el personaje de “Denver”, pero me convenció inmediatamente por su aspecto y su gran aplomo como actor, fruto de una larga carrera en el mundo de la interpretación. En cuanto vi su prueba de casting supe que era el actor adecuado. Tim ofreció destellos de enorme calidad en sus pocas apariciones y a pesar de que se trata de un personaje pequeño es el personaje antagonista, y por lo tanto de una gran relevancia.

Melina Matthews apareció en uno de los castings y enseguida me pareció la mejor opción para el personaje de “Amber”. Melina domina con comodidad diferentes registros y tiene el aspecto perfecto para alguien que debe inspirar confianza y cercanía. Su personaje es capaz de crear un necesario vínculo emocional con “Nick” que no es capaz de conseguir el de “Margret”.

En cuanto al personaje de “Clare” confié desde el inicio en que fuese interpretado por Elisabet Terri. Necesitaba una actriz que contrastara abiertamente con “Margret”, ya que es su compañera de aventuras en el cuerpo de policía. Me refiero a un contraste no solo de personalidad sino también físico. “Clare” es mucho más desconfiada y enigmática que “Margret” y mi objetivo era que el espectador no acabara de ver con claridad cuáles son las motivaciones reales de su persistencia durante el proceso de investigación del asesinato. Hay un lado oscuro entre líneas del personaje que Elisabet ha sabido leer e interpretar con perfecta solvencia, y me sorprende mucho que a día de hoy esta actriz no haya gozado de muchas más oportunidades.

El resto del reparto es algo menor, pero no querría dejar de destacar la soberbia actuación de la actriz británica Sue Flack en el personaje de “Mrs. Harris”, una mujer que denuncia ser víctima del robo de sus periódicos, y de los también británicos Simon Binsted en el personaje de “Mr. Martin” y Lisa Anne-­?Fowler en el de “Mrs. Tydale” ambos regalando unas interpretaciones excepcionales, todo y ello a pesar de que era la primera vez que actuaban delante de las cámaras.

Seguro que en el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Algunas de las escenas de rodaje se rodaban en el interior del coche de policía que conducía “Margret”, y que en su aspecto nada tiene que ver con los vehículos oficiales de Andorra. Lógicamente contábamos con el permiso de la policía y su departamento de comunicación informó a todos los miembros del cuerpo sobre la autorización de la circulación de este coche para el rodaje. Una noche, un par de agentes detuvieron el vehículo ya que llevábamos encendidas las luces azules de la sirena. Cuando bajamos la ventanilla del conductor (conducía Molly Malcolm vestida de policía) uno de los agentes metió la cabeza y exigió que apagáramos inmediatamente las luces. Pero en seguida se dio cuenta de que estaba interrumpiendo el rodaje de una toma, ya que en los asientos traseros nos encontrábamos cuatro personas apelotonadas, pendientes del sonido y la cámara. Nos pidieron disculpas con amabilidad y nos quedamos con una toma falsa, y unas risas.

En otra ocasión ocurrió algo parecido. En la parte trasera de la furgoneta de arte, dentro de unas cajas de cartón, estaban visibles unos brazos y piernas humanas cortadas y ensangrentadas. Alguien debió ver esto y lógicamente alertó a la policía, y esta se personó inmediatamente e inspeccionó el vehículo. Lo que no podían imaginar era que se trataba de brazos y piernas de gran realismo, pero completamente falsas y que pertenecían al equipo de Fx.

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esta fase?

Personalmente decidí que montaría yo mismo la película, ya que considero que un director debe estar totalmente al frente de este proceso. He vivido todo lo contrario en mis dos películas anteriores, y la experiencia no ha sido completamente satisfactoria. Honestamente, no entiendo que sea otra persona la que decida sobre que tomas son las buenas o las malas y que tome riesgos y decisiones sobre el orden cronológico del montaje. Para mí es importante controlar todo esto ya que es en el proceso de edición donde se toman las decisiones más importantes. Es justo al final donde se decide cómo se cuenta la historia. Lógicamente ser el productor principal me ayudó a mantener ese control total.

La corrección de color se realizó en Magical Media de Lleida, utilizando Mistika. En este proceso mantuve mi implicación pero dejé mucha más libertad al colorista. Mi experiencia en el mundo de la animación me otorga un criterio muy concreto al respecto del manejo de las gamas de color, ya que desde el inicio se trabaja con unas paletas que inciden directamente en las sensaciones de cada secuencia. Pero aquí me limité a transmitir mi visión y ciertos criterios básicos, y a supervisar que nada estuviera fuera de lugar.

Háblanos de la banda sonora.

Siempre he cuidado mucho las bandas sonoras de mis películas. Para “El Cid, la leyenda” (2004) aposté por el que hoy es un músico de gran reputación; Oscar Araujo. Ya entonces conseguimos una bellísima banda sonora grabada con la Orquesta Sinfónica de Praga. Para mi segunda película “Donkey Xote” (2007) conté con el experimentado compositor italiano Andrea Guerra, y fue la primera película española que grabó con la Orquesta sinfónica de Londres en los estudios Abbey Road, nada más y nada menos bajo la dirección de (el ya entonces retirado) Harry Rabinowitz.

Era perfectamente consciente de que ambas producciones se realizaron bajo el paraguas de una gran compañía como Filmax, y que ahora no podríamos contar con esos medios. Conocí por casualidad a un par de compositores españoles afincados en Andorra y estos se ofrecieron a realizar una prueba. He de reconocer que en primera instancia no lo vi nada claro, pero decidí darles la oportunidad. Les entregué una secuencia que sería una escena musical en el film, y les resumí unas referencias muy concretas sobre el estilo y lo que me gustaría conseguir; básicamente una melodía única y reconocible, de trasfondo oscuro y que se pudiera adaptar a los diferentes estados de ánimo que se suceden en el film. Miguel Espinosa y Carlos Lozano dieron en el clavo, y enseguida me convencieron de que podrían hacer un gran trabajo con pocos medios. En menos de un mes teníamos 29 fragmentos de música y todos de un gran nivel.

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿Qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

El desarrollo de cada uno de los personajes que se entrelaza inevitablemente con el de los demás. Los actores, todos ellos carismáticos y con una conexión muy especial. Los constantes puntos de giro del guión que no dejan de sorprender al espectador. La imagen de aspecto naturalista y con aire de cine americano independiente que nunca olvida las señas de identidad de su origen europeo.

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

De presentar un producto bien hecho, con independencia de que acabe gustando más o menos y de que se venda mejor o peor. Me quedo con la sensación de que es un gran primer paso como director de ficción y de que he aprendido mucho con la experiencia.

   

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

Que existen otras maneras de hacer cine, y que no todas pasan por los productos en apariencia comerciales llenos de caras conocidas. Nick es una película que no defrauda a sus espectadores, que ofrece un gran entretenimiento y que les mantiene en vilo hasta el final. Incluso más, ya que garantiza tema de conversación una vez ha terminado el pase.

Háblanos de su distribución.

Actualmente una agencia de Los Ángeles está al cargo de las ventas internacionales, y el hecho de que la película esté rodada en inglés facilita este cometido. La expectativa es llegar a distribuirla en más de 40 países, aunque la ausencia de un casting conocido puede limitar el estreno en salas de cine de la mayoría de esos países.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

La película inició un recorrido completo en festivales internacionales el pasado mes de Octubre y lo terminará en verano de 2016. Hasta la fecha ha obtenido 12 selecciones y 3 premios internacionales como mejor película y mejor fotografía. Las sensaciones es que la película gusta, pero también es cierto que en la mayoría de los festivales reciben más de mil propuestas y solo hay sitio para unas pocas plazas en la selección oficial. Hoy en día hay muchísima competencia y los gustos de cada organizador son muy variados.

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

El cine es un sector muy desagradecido para todo el que empieza, incluso en mi caso con tres largometrajes como director y más de quince años de experiencia. Pero este no es un oficio que se puede realizar sin gran pasión, y esto es el motor que activa las defensas cuando uno se desmoraliza. Cosa que sucede en muchas ocasiones.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

En una sola palabra; oscuro. Hay una saturación de productos independientes y mucha gente se aventura a producir o dirigir un largometraje sin suficiente experiencia y sin analizar la realidad de un mercado que se transforma año a año. Esta realidad certifica que a día de hoy el cine independiente no tiene salida en salas comerciales, y muy difícilmente será adquirida por las cadenas de televisión. Si consigues que una agencia de ventas internacionales represente tu trabajo, esta te advertirá de que sus operaciones comerciales se han reducido debido a la reducción de adquisiciones por parte de las distribuidoras, y están reprimidas porque si compran derechos de películas independientes luego no las pueden “colocar” en sus respectivos países. Los Mínimos garantizados de ventas han desaparecido y pasan largos periodos hasta que los primeros ingresos llegan al productor. Todo esto después de pagar altísimas comisiones y gastos que las agencias cargan por su trabajo de promoción y acceso a los mercados. Sé que esto será difícil de encajar, pero hoy en día no importa que tengas una buena idea, de hecho resultará mucho más fácil vender una película mala con caras conocidas que lo inverso. Al menos la venderás aunque sea a bajo precio. La única salida para el cine independiente es la venta de video bajo demanda (VOD), aunque las grandes compañías americanas ya están presentes y lideran estas plataformas. Para poder distribuir tu película en Netflix tienes que estar dentro de una base de datos en la que no te puedes inscribir, y si tienes la suerte de que alguien te liste en esa base de datos deberás conseguir una gran expectativa de público que quiera ver tu película para entrar su catálogo. Es la pescadilla que se muerde la cola, ¿cómo diablos puede conseguir uno la atracción de público sin gozar de la exposición al mismo?

No quisiera que todo esto desanime a la gente, más bien al contrario. Insisto en que es mejor que no malgastes tu tiempo, tu dinero ni el de los demás si no tienes las cosas claras. Terminar una película por barata que sea y conseguir una agencia de ventas no garantizará la recuperación de tu inversión, pero incluir al menos un actor de renombre en el reparto y que la mayor parte de la inversión esté en el “above the line” de tu presupuesto te dará una oportunidad. Por supuesto es mucho mejor no lanzarse a producir sin tener una gran historia, porque cada película que diriges o produces forma parte de tu sello de identidad, y eso es algo perfectamente reconocible por lo que te van a valorar los demás.