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Nicolás Aponte: Idilio


 

“Idilio” trata sobre los vaivenes amorosos de Camila, quien se encuentra enamorada de un chico llamado Martin el cual está de novio con otra chica a la cual engaña constantemente. Camila le cuenta todo su raid amoroso a su amigo Sebastián, quien la escucha pacientemente

   

¿Cómo nace "Idilio?

“Idilio” surge de charlas con Florencia Gasparini Rey, amiga y productora, sobre diversos temas importantes e intrascendentes hasta llegar al núcleo central o tema de la película que es justamente el idilio. Fue la anécdota la que despertó en mí la seguridad para decir: “voy a hablar de esto a través de esta historia”

Y ahora que conocemos la sinopsis, ¿sobre qué trata?

“Idilio” trata justamente sobre el idilio, sobre nuestra extraordinaria capacidad de imaginar y proyectar historias que nos provocan intensas emociones, que dan sentido a nuestra existencia pero que cuando se construyen sobre bases sin fundamento, sin asidero real de ningún tipo, pues entonces cuando la realidad irrumpe y desmorona nuestro castillo de sueños, el dolor es fatal y desestabiliza nuestro sentido del yo y del ser en el mundo. Okey, me puse un poco solemne y serio pero… ¡joder! A mi entender, el amor es la experiencia subjetivante más trascendente del ser humano, y cuando se funda en fantasías idílicas, pues como que podemos enfrascarnos en eso durante años ¿no?

Personalmente, ¿qué fue lo que te llevó a dirigir una historia como ésta?

Bueno, pues habiendo dicho lo anterior, básicamente realizar esta película fue mi manera de transitar el tema, de apropiármelo y madurarlo, de enfrentarlo cara a cara. En una segunda instancia, al compartirlo tanto con el equipo técnico y artístico y finalmente con los diversos públicos que la vieron, me llevan a tener una postura mucho más madura y elaborada respecto al idilio

¿Cuáles consideras que son las influencias más importantes en las que te inspiras a la hora de desarrollar el guión?

La inspiración llega de todos lados, a cualquier hora y en cualquier momento. Cuando se está permeable, la influencia aparece y es importante escuchar y escucharse. El guion se elabora constantemente no solo en la escritura propiamente dicha sino en la interacción con el resto del equipo, desde los actores hasta el montaje.

   

¿Cuáles fueron los principales apoyos a la hora de producirla?

“Idilio” contó con el apoyo y la generosa disposición de quienes cedieron sus equipos, su tiempo y su trabajo para realizarla

¿Y los cuáles son los principales retos que tuviste que superar para que el proyecto se hiciese realidad?

El mayor reto fue decidirme a ‘hacer-una-película’. Luego la predisposición y el apoyo incondicional del equipo fueron el impulso que hizo que la realización no conlleve ningún inconveniente que merezca destacarse

Háblanos de las fórmulas de financiación de la película.

Se puede decir que “Idilio” es una película netamente independiente financiada con mis propios ahorros

Preséntanos a los actores.

Paula Carruega interpreta a Camila, el personaje principal. Paula es sencillamente una actriz notable, con una disposición extraordinaria para transitar los diversos estados emocionales de un personaje tan complejo y cotidiano como Camila y para adaptarse a esta particular propuesta de filmar escenas de 10 minutos o más sin cortes y dándole rienda suelta a la fusión entre el texto, la interpretación y la improvisación. La película no sería lo que es sino fuese gracias a ella. Además o también, tiene carisma y magnetismo y lo que algunos han llamado hace mucho tiempo fotogenia.

Manuel Novoa, co-protagonista, interpreta a Sebastián, el amigo confidente de Camila. Manuel tiene la ductilidad y la humildad de sumarse al proyecto sabiendo que su participación en cámara era pequeña (casi mínima). Su potencia está en acompañar, en llevar a Paula a través del texto. En sacarla del texto, en volverla a traer. La imagen precisa seria la del bailarín de tango, que con pequeños gestos y movimientos, lleva al cuerpo de la mujer y saca lo mejor de ella

Seguro que durante el rodaje hubo muchas anécdotas. Cuéntanos algunas.

Mmm…ciertamente cada rodaje tiene sus propias historias, en este caso particular, el plan siempre fue incorporarlas en la propia película. Por ejemplo, en una escena, Camila dice “¿ves? Me broté toda, no puedo más” Bueno, pues Paula estaba efectivamente brotada en el cuerpo y como sabemos que las cámaras de alta definición registran estos detalles, es que decidimos incorporarlo al personaje y que ese sarpullido que tenía Paula transformarlo en una suerte de exteriorización en el cuerpo de la desesperación del personaje por su amor no correspondido. En términos de producción, era eso o cancelar la jornada ¿no? Por supuesto que Paula puso todo de sí e hizo un gran sacrificio para no perder la jornada y hoy es esa una de las mejores escenas de la película

¿Qué tal ha funcionado el equipo técnico? ¿Podrías presentarnos a sus integrantes?

Begoña Cortázar ha sido la silenciosa y atenta sonidista del pequeño equipo técnico durante el rodaje. En un rodaje tan íntimo, ella fue una pieza esencial ya que su actitud respetuosa permitió que los actores jamás se sientan inhibidos o incómodos.

Guido Deniro, mezclador de sonido, hizo que las voces y la música se escuchen a la perfección y siendo esta una película en donde solo hay gente hablando y música sonando, ( lo que se dice el 50% o más de la película) pues podemos decir que hizo un gran trabajo.

Fernando Sanchez y David Valcárcel hicieron la propuesta de imagen de la película. Fernando viene de la foto fija y fue su primera experiencia en cine y junto a David, quien trabaja en el área de post-producción, lograron el sutil equilibrio entre la amplia escala de grises que plantea la imagen de la película.

Diego Cirulo, coordinador de post, fue quien recibió todos los pedazos sueltos para integrarlos. El cuidador, el partero de la película con el cual hemos tenido los últimos diálogos y decisiones sobre la misma.

Florencia Lindenboim fue quien tradujo los temas musicales al castellano y fue una pieza importante porque el 50% de la película la pantalla está en negro y solo se escucha música. Decidí poner las letras y Florencia hizo una gran interpretación del contenido de las mismas.

Finalmente Florencia Gasparini Rey, la productora. Sencillamente no existirían películas sin productores y es por eso que no entiendo por qué existen tantas rivalidades entre directores y productores y por qué los directores entienden que el productor es ‘el malo’ cuando en verdad es ‘el bueno’ y sin ellos nos quedaríamos rumiando en los vaivenes de la mente sin materializar ninguno de nuestros proyectos

¿Cómo se llevó a cabo la postproducción? ¿Cuál fue la pieza clave de esa fase?

Creo que ya he contado un poco sobre la postproducción al presentar al equipo técnico. La pieza clave respecto a la imagen fue encontrar la progresión justa entre un comienzo luminoso que gradualmente se va oscureciendo sin perder el aspecto visual general que debía mantener una armonía con la totalidad.

Respecto al sonido, el objetivo fue minimalista, dejar en primer plano la banda de diálogos y neutralizar lo más posible el ambiente sonoro

Háblanos de la banda sonora.

Bueno, pues aquí podría explayarme largamente ya que “Idilio” cuenta con un tratamiento especial de lo que usualmente llamamos banda sonora. Digamos entonces que al decidir dejar que la banda sonora se escuche en primer plano sin imágenes que ‘acompañen’ entonces podríamos decir que la banda sonora se convierte en la narración principal en cada momento que aparece. La banda sonora expresa el universo interno de Camila, pone en escena lo que quizás ella no puede expresar en palabras en una suerte de montaje entre escenas de primeros planos y escenas musicales. Los temas son interpretados casi exclusivamente por mujeres, desde Janis Joplin hasta Laura Branigan pasando por una banda argentina llamada Dorado que cierra la película. Desde el lado cinéfilo, para mí fue una suerte de reinterpretación de la máxima de Robert Bresson: “Nada de música de acompañamiento, de sostén o de refuerzo. Absolutamente nada de música”. Bueno, no cumplí a rajatabla ciertamente pero sin embargo adhiero a lo que Bresson dice.

   

Ahora que ya puedes ver la película terminada, ¿qué es lo que, personalmente como espectador, más te gusta?

En cada proyección me gustan cosas distintas (y otras tantas me disgustan) pero disfruto de pequeños gestos de la actriz, de su interpretación, esos momentos epifánicos en donde se hace indiscernible el límite entre actor y personaje. Sus silencios en dónde no sé (y nadie puede llegar a saber) en qué debe estar pensando esa persona que estoy viendo en la pantalla

¿Y de qué te sientes más satisfecho como director?

Vengo de la escuela de la imagen, del cine de los silencios, de Antonioni, de Bresson, de Tarkovski, de Sokurov, de Angelopoulos, Tarr y Jancsó y sin embargo al hacer “Idilio” me pasé del lado de la palabra y los primeros planos. Ese desplazamiento hacia el rostro y la palabra y el trabajo con los actores y su materia prima, los sentimientos, me deja muy satisfecho ya que considero haberlo transitado con éxito, encontrando que en la charla, el intercambio, en exponerse y en permitir al actor trabajar, darle un marco para que interprete el texto y se apropie de él da resultados formidables y que se corroboran en la aceptación que ha tenido el público hacia la propuesta formal que tiene “Idilio”

¿Qué le dirías a un espectador para recomendarle que fuese a ver la película?

¡Ah, no! No considero que deba decirle nada ANTES de ver la película, el afiche, el tráiler, la sinopsis y quizás las críticas son suficientes herramientas de seducción para que el espectador se interese (o no) por ver “Idilio”. Lo que podamos hablar, mejor hacerlo después…

Háblanos de su distribución.

“Idilio” no tiene distribución, su vida es la de la exhibición en festivales de cine que se interesen en proyectarla.

Festivales de cine, ¿qué sensaciones tienes en este aspecto?

Son la ventana de cientos de miles de películas que se realizan a lo largo y ancho del mundo. Mientras existan los festivales (y no veo razón para dejen de existir) existirá la comunión de gente en la sala viendo ese ‘otro cine’ que escapa de la convenciones exclusivamente comerciales y su presión económica y social. También hay que destacar los lugares aún más pequeños que se encuentran en los barrios y se pasan películas para pequeñas comunidades, es decir, hay gente que quiere ver películas pues entonces ¡qué vivan los festivales de cine!

Por otra parte, cuando los asuntos políticos y económicos se inmiscuyen en los festivales, cuando la competencia por quién gana y quién pierde cobra la mayor atención por sobre la parte cultural, pues entonces ahí estamos un poco jodidos

¿Sientes que merece la pena el enorme esfuerzo que supone hacer cine?

No creo que hacer cine sea un enorme esfuerzo, y tampoco me parece que deba valorarse el esfuerzo como un valor. No supongo al cine como esfuerzo, sino más bien un trabajo o una expresión artística (o ambas). Y si el cine es un enorme esfuerzo, vinculado más con el sufrimiento para lograr una meta que con el placer, pues entonces me inclino a pensar que no merece la pena. Ya que ciertamente me apena ver películas que han implicado un enorme esfuerzo, que se ha gastado una cantidad desorbitante de dinero, se ha explotado a los trabajadores y el resultado, el producto final realmente no ha merecido toda esa energía empeñada. Quizás mi respuesta sea también una reivindicación de aquello que llamamos cine independiente.

¿Qué opinas del panorama actual del cine independiente?

Después del ’95 que se acuñó el término en Argentina de Nuevo Cine Independiente (ha habido en los ’60 otra generación así llamada) surgió la pregunta “¿independiente de qué? ¿de quién?” En Argentina contamos con un Instituto de Cine que financia y subsidia al grueso de la producción audiovisual y sin embargo siguen y seguirán realizándose películas por fuera de ese esquema de producción que podríamos considerar plenamente independientes y que tienen su pantalla en pequeños lugares o grandes festivales. Creo que para cualquiera al que le guste el cine no discrimina entre dependiente o independiente, sino entre películas que le gustan, le conmueven y otras que no. Afortunadamente hoy tenemos acceso a un sinfín de películas de distinta procedencia y realizadas de diversas maneras, así que mientras exista la pluralidad de miradas, creo que estamos bien y que mientras exista eso que llamamos cine independiente, querrá decir, entre otras cosas, que existe un cine hegemónico y otro cine que cuestiona las formas de hacer cine y eso es siempre bienvenido.